El número de páginas de Internet que defienden enfermedades como la anorexia y la bulimia aumentó un 470 por ciento entre 2006 y 2007, según un estudio elaborado por la compañía Optenet, cuya directora de comunicación, Carolina Sanchiz, aconseja a los padres “poner medidas” para que sus hijos no puedan acceder a estos contenidos.
Original post by Angela Rittig