Hasta hace muy poco, en las grandes tragedias -como el 11 de septiembre o el tsunami del sureste asiático- eran los tablones de madera los que servían de anuncio, de llanto, de testimonio o de llamada de auxilio. Ahora el tablón es tan grande como el mundo. Es internet. Y desde ahí Bombay grita al mundo, muestra a sus heridos, reza por los muertos y lucha por los vivos…
Original post by Bianca van Leuken ...




